RSC: Responsabilidad Social Corporativa

La RSC y la gestión de residuos en la empresa

RSC, unas siglas muy de moda en la gestión empresarial del siglo XXI, hacen referencia a la Responsabilidad Social Corporativa. Y definen las políticas de la empresa para tener un impacto positivo en la sociedad gracias a su acción y sus formas de hacer.

RSC: Responsabilidad Social Corporativa

La RSC (a veces las verás también como RSE: Responsabilidad Social Empresarial) incide en las medidas y usos voluntarios de la empresa para conseguir mejoras sociales, económicas y ambientales tanto en la propia empresa como en la sociedad que las rodea.

Es común que grandes empresas como bancos o energéticas dispongan incluso de fundaciones auxiliares que les dicten las directrices de estas acciones para conseguir una imagen positiva en la sociedad.

Las pequeñas empresas también pueden actuar consecuentemente y una forma crucial y fácil es la vía ambiental mediante la gestión de los residuos que puede generar su actividad diaria.

¿Cuántos residuos generas en la empresa?

¿Te has preguntado alguna vez qué tiras a la papelera de tu oficina? ¿La fuente de agua de tu empresa dispone de vasos de plástico o tenéis cada uno vuestro propio vaso para beber agua? ¿Imprimes duplicados de cada documento?

Estas y otras preguntas pueden servir para hacer un dictamen de cuánta cantidad de residuos generas tú y tus compañeros en vuestra actividad cotidiana. Conocerlo es el primer paso para gestionar y reducir los residuos generados.

Hay muchos residuos que ni pensamos, como las colillas del tabaco, el plástico del envoltorio de los post-it, la bolsa que te han dado en la esquina o las cucharillas del café por ejemplo que pueden ser fácilmente sustituidos y eliminados de tu actividad diaria.

Reduce, reutiliza y recicla

Incluye la máxima ecologista de las 3 Rs en la política de RSC de tu empresa y estarás muy avanzado en una gestión de residuos responsable.

Primero, reduce tus residuos, eso está claro que significa que utilices la menor cantidad de materiales de un solo uso posible. Utiliza bolsas de tela, tazas de cerámica o cubiertos de metal cada día tanto para ti como para tus clientes. Compra o vende a granel en grandes cantidades. Utiliza menos papel y más pantallas para todos tus trabajos, facturas o presupuestos.

En segundo lugar, reutiliza. Dales una vida más larga a las cosas. Por ejemplo, puedes darles un nuevo uso a las cajas de cartón que llegan a tu oficina y que contenían un pedido. Pueden servirte para almacenar documentos o bien como papelera de reciclaje.

RSC y las 3 Rs: reducir, reusar y reciclar

En tercer lugar, recicla. Por supuesto, separa y lleva a reciclar todo lo que no puedas reutilizar. Otras personas le darán una nueva vida.

En resumen, si quieres empezar con la política de RSC de tu empresa, la gestión de residuos puede ser tu aliada más fácil porque depende directamente de vosotros mismos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *